En el marco de la conmemoración de los 448 años de fundación de Tegucigalpa, la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) y Kairos Medios realizaron la jornada “Familia, Fe y Esperanza”, un encuentro que reunió a familias capitalinas en el Campo de Pelota Lempira Reina.
La actividad se desarrolló desde las 9:00 de la mañana hasta las 10:00 de la noche, con una programación dirigida a las familias, especialmente a los niños, quienes disfrutaron de juegos, dinámicas y diferentes actividades recreativas.
Durante la jornada también se habilitó un espacio para emprendedores y se brindó el servicio gratuito de barbería, generando un ambiente de convivencia y participación para los asistentes.
Uno de los momentos centrales fue la jornada de oración, en la que participaron autoridades municipales y representantes del Gobierno Central. El momento de oración estuvo encabezado por el apóstol Miguel Arrázola, quien elevó una plegaria por Tegucigalpa, Honduras y sus familias.

En este espacio participaron el alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya; la primera dama municipal, Paola Rubí; la vicealcaldesa Saraí Rivera; así como autoridades municipales y representantes del Gobierno Central.
La jornada estuvo acompañada además por lluvias que fueron recibidas con gratitud por las familias presentes, especialmente ante la situación de abastecimiento de agua que atraviesa la capital.
A partir de las 4:00 de la tarde, el encuentro continuó con una jornada de oración, alabanza y adoración. La oración estuvo a cargo de la profeta Nerea de Sorto, mientras que el apóstol Miguel Arrázola y la pastora María Paula Arrázola compartieron un mensaje de edificación y reflexión espiritual.
El programa artístico contó con la participación de Ebenezer, Raza for Christ, El Novato y El Manu, además de las danzarinas de Danza Tegucigalpa, quienes pusieron el talento y la música al servicio de esta celebración.
Con esta jornada, Alcaldía Municipal del Distrito Central y Kairos Medios brindaron a las familias capitalinas un espacio de convivencia, recreación, oración y reflexión, como parte de las actividades conmemorativas por los 448 años de Tegucigalpa.

¡Dios bendiga a Tegucigalpa, a sus familias y a Honduras!