Karla Lagos Alemán, una hondureña que conquista el mundo con su arte

Karla Lagos Alemán, una hondureña que conquista el mundo con su arte

Karla Elizabeth Lagos Alemán es muy creativa, abogada y amante de su familia, una mujer con la firme convicción que Dios nos da talentos para usarlos y a raíz de la pandemia vio en su talento una valiosa oportunidad para emprender con un pequeño negocio que hoy le ha abierto las puertas del mundo, ya que sus diseños de tejas los han adquirido en Estados Unidos, Europa y todo Centroamérica.

Su pasión por la elaboración de manualidades llevo a Karla a diseñar paisajes hermosos en tejas, y fue esa habilidad natural para el arte y la creatividad que mostró desde niña, fue el motivo que la impulsó a materializar  su taller de artesanía.

“Inicie con una teja que había en mi casa y me dio curiosidad  de decorarla para  ver cómo se vería,  entonces tomé  ideas y tutoriales  por internet para explorar ese arte, que al principio solo elaboraba para adornar mi casa" afirma Karla Lagos.

Con entusiasmo, relata que, al ver sus tejas, "mi esposo me animó para que publicara en mis redes sociales mi trabajo", sin embargo, Karla temía que sus obras no le gustaran a la gente. A pesar de eso, "lo hice,  y mi sorpresa fue que rápidamente me empezaron a preguntar si las vendía y cuál era el precio".

 Así comenzaron los encargos, lo que  poco a poco fue creciendo,  "hasta el punto que mis tejas, gracias a Dios, han salido de las fronteras patrias y hoy adornan hogares en España, Estados Unidos, México , Guatemala, entre otros países".

De esta manera, lo que inició como un pasatiempo, luego se materializó en un negocio, gracias a la acogida que recibió de  sus clientes, experiencia que la impulsó a ofrecerles un producto único y de impecable calidad. 

Karla ha sabido distribuir su tiempo,  trabaja  de lunes a viernes; al salir atiende  a su familia,  y por la noche se dedica a elaborar sus piezas.    “A raíz de la pandemia, pensé que iba a bajar la clientela y pedidos,  eso me preocupó un poco, pero  igual seguí haciendo y ha sido el tiempo en el que más he creado y vendido mi artesanía” , comenta.

"La demanda ha sido extraordinaria,  hay ocasiones en que me sorprendo hasta dónde he llegado,  lo que una vez inició como un pasatiempo, hoy es algo grande", manifiesta la artesana. Y es precisamente la aceptación y pedidos de sus clientas lo que la motiva a a seguir creciendo como emprendedora.

 "Hay personas que pueden pensar que el precio es elevado,  si es una simple teja, creo que la dedicación y empeño, largas horas de trabajo hacen que todo valga la pena", asegura.

Cada pieza es elaborada a mano, y pintada con acrílicos, para lo que  utiliza diversos materiales  como  porcelana fría, barro, arcilla, madera, dos clases de pegamentos,  uno de ellos elaborado por ella misma,  para que todo vaya bien reforzado y sea un trabajo de calidad, y al final cada teja va sellada con un barniz especial. El diseño  de una teja lleva aproximadamente cinco días,  desde prepararla, dejar secar todo, para poder pintar y llevarla al secado final.

"Gracias a Dios cuento con el apoyo incondicional de mi esposo que se encarga de comprar  las tejas en la ferretería, entregar los encargos a los clientes, y sobre todo, la paciencia de verme trabajando hasta largas horas de la noche y no incomodarse  por eso,  ya que es tiempo que uno deja de dedicar a su familia", admite.

"Pero todo el sacrificio  es recompensado al ver la alegría de la gente al recibir el producto, es gratificante recibir  mensajes de felicitaciones y agradecimiento de parte de mis clientes", expresa satisfecha.

“Si Dios te dio talentos, ¡entonces hay que usarlos!, hay que agradecer por cada cliente que se detiene a apreciar ese arte y seguir adelante,  que en tiempos malos o buenos hay que buscar emprender, aunque haya personas que quieran desanimarte, hay que seguir luchando y creyendo en lo que uno hace”, comenta Lagos.

Con una sonrisa, confiesa que "tal vez no tenga las manos más bonitas y arregladas, ya que uso mucha pintura y barro, pero mi alegría es ver que muchos hogares están siendo adornados por estas manos que seguirán haciendo tejas hasta donde Dios diga'', concluye Karla.