Importancia de una adecuada nutrición antes, durante y después del embarazo

Importancia de una adecuada nutrición antes, durante y después del embarazo

¿Cuán importante es la suplementación antes y durante el embarazo?

Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer experimenta cambios físicos a la vez que su organismo cumple con las necesidades del feto en desarrollo. Por ello, en sus tres fases: preconcepción, gestación y lactancia, la nutrición de la madre es fundamental.

Desde la planificación de un embarazo, mantener una buena nutrición puede contribuir a mejorar la fertilidad, mantener un periodo de gestación saludable y un sano desarrollo del bebé durante la gestación y a largo plazo.

Sin embargo, en cualquier etapa del embarazo puede ser retador obtener los nutrientes necesarios exclusivamente a través de alimentos. Los multivitamínicos son una herramienta de valor para cubrir los requerimientos nutricionales diarios que requiere el cuerpo en esta etapa. Entre las principales recomendaciones se encuentran el ácido fólico, calcio, hierro, vitamina C, vitamina D y vitamina B12.

¿Qué es el ácido fólico?

“El ácido fólico tiene un papel fundamental en la multiplicación de células del feto y permite que los rasgos genéticos se expresen correctamente. Durante el periodo de gestación, es uno de los elementos esenciales para el desarrollo adecuado del bebé y para su salud a largo plazo”, detalla Patricia Vial, gerente de Nutrición, Salud y Bienestar de Nestlé Centroamérica.

En esta fase, el requerimiento de esta vitamina aumenta en un 50% debido a la rápida tasa de crecimiento celular, el desarrollo de la placenta y crecimiento del feto. En las primeras semanas del embarazo, es vital para la formación del sistema nervioso central. 

La ingesta insuficiente de ácido fólico durante este tiempo puede afectar el desarrollo cerebral y ocasionar malformaciones de la espina dorsal y del esqueleto. Ya para el periodo de lactancia, el requerimiento de ácido fólico aumenta en un 25% para cubrir también los requerimientos para un sano crecimiento del bebé. 

¿Necesitas comer más durante el embarazo? 

Estar embarazada no es sinónimo de comer desordenadamente, especialmente alimentos ricos en grasas saturadas y azúcares. Como regla general, la ganancia de peso en un embarazo no debe superar los 13 kg (aunque esto depende del peso inicial de la madre).

Ahora bien, una correcta nutrición de la madre le brinda al feto la energía y nutrientes esenciales para un crecimiento y desarrollo saludable, al proporcionar elementos clave para la inmunidad y para un metabolismo saludable.

Alimentos recomendados

Para una nutrición equilibrada, es primordial comer variado y contemplar todos los grupos de alimentos. Incluir alimentos ricos en hierro es esencial al brindar los siguientes beneficios:

  • Aumenta la concentración de hemoglobina en la sangre.
  • Disminuye la probabilidad de anemia, que según la Organización Mundial de la Salud (OMS), un 42% de las mujeres la presenta en algún momento de la etapa gestacional.
  • Mejora los resultados del embarazo.
  • Disminuye el riesgo de muerte neonatal prematura.
  • Disminuye el riesgo de bajo peso del bebé al nacer.

En la fase de gestación las necesidades de hierro aumentan a un 40% por el aumento en el volumen sanguíneo.Entre los alimentos que más lo contienen, y cuyo consumo es prioritario son las carnes rojas, el hígado, y la carne oscura de aves y peces. Los frijoles y las verduras de hojas verdes también aportan hierro, pero de origen vegetal.  De ser necesaria la suplementación, se recomienda escoger un tipo de hierro de alta absorción, como el bisglicinato de hierro.

“Una alimentación balanceada durante la lactancia favorece la producción de leche materna a la vez que contribuye a cubrir los requerimientos nutricionales diarios de la madre. Para ello, se recomienda hacer énfasis en alimentos ricos en proteína, grasas saludables y carbohidratos complejos. El consumo de agua es también fundamental, por lo que la madre debe beber unos 3 litros de agua al día”, concluye Patricia Vial.